Le encantan las parrandas, para él comienzan desde el miércoles. Los antros y bares son sus lugares favoritos, todo es un pretexto para la celebración, si no hay, crea una o lleva la botella a la reunión con sus amigos. Siempre busca que hará el próximo fin de semana, y sus frases más usadas son: “Hay que tomarnos unos drinks”, “vamos a chupar “, “Unas chelitas o qué”.Si te suena familiar, es probable que tu hombre, prospecto o amigo, no sea precisamente un socialite sino un alcohólico:
EN LA FIESTA
Es el más emocionado, al llegar al lugar pide casi siempre la botella, toma rápido, no lo disfruta, y además ingiere una gran cantidad “porque tiene aguante”.
Al acabarse el jugo o el refresco con el que mezcla, bebe en las rocas, sin importar si sabe mal; si sobra un poco se lleva la botella (usualmente la colecciona o guarda como recuerdo).
Estar mala copa o reírse como loco, es parte de sus rituales de borrachera, al igual que vomitar.
No es rraro que le piden retirarse del antro o lo saquen como bulto.
OJO: Una cosa es ponerse hapison de vez en cuando, y otra es hacerlo continuamente.
Tampoco es malo que le guste la fiesta pero no está padre que necesite del alcohol para divertirse o ambientarse.
AL OTRO DÍA
Despide alcohol, recuerda poco de la noche anterior, y vuelve a tomar para que “se le quite la cruda”.
LA TRISTE REALIDAD
Niega tener un problema pese a que no puede dejar de beber, y no ayuda el hecho de que muchos jóvenes lo vean como normal porque ellos lo hacen también (no embalde tres millones de jóvenes mexicanos tienen problemas de alcoholismo).
Este tipo de hombres difícilmente cambia, así que no piensen que lo salvarás. Por tu bien emocional, lo mejor en estos casos es alejarte.
Más información:
http://www.q4q.nl/alcohol/mexicoalcoholsp.htm
http://www.skyscraperlife.com/noticiasmx/8358-con-problemas-de-alcoholismo-en-mexico-tres-millones-de-adolescentes.html
http://www.aa.org.mx/