Eres amiguera y parlanchina, él es tímido, serio y poco sociable. Ustedes dos son tan diferentes. Probablemente, fue justo eso lo que te atrapo en un inicio, sus pláticas, la manera de mirarte y su forma de ser. En teoría las parejas son el complemento del otro, aunque claro siempre deben tener cosas en común, pero qué sucede cuando dos personas se contraponen:
Al principio de la relación todo es rosa. Las diferencias no son tan notorias y si las había, no te molestaban.
Con el paso del tiempo, la personalidad o comportamientos de uno fastidia al otro, e inician los reclamos de forma sutil (con comentarios o “bromitas”: “Ya te vas con tus inseparables amiguitos”, “Si no quieres ir pues voy con tal…"). Y en el caso de tener una conversación, no llegan a nada.
Si tu lo amas y sientes que está relación te hace feliz (dejando a un lado la incompatibilidad), dense entonces una oportunidad. Más vale intentarlo y tropezar, que mirar atrás y pensar en el si yo "hubiera hecho esto".
Para ello debes tener en cuenta que, cuando dos personas son como agua y aceite, la relación es posible pero tendrán que trabajar en equipo. Lo que significa comprometerse, ambas partes deben tener un deseo por acoplarse y luchar para que esto funcione:
Lo mismo sucede con la música(o cualquier otro gusto), si eres popera y él rockero no tienes que ir a comprarte una camisa de su banda favorita pero si respétense.
Negocien para llegar a un equilibrio. Hoy te toca a ti, mañana a mí. Esto aplica en la elección de películas, visitas a museos, comidas en restaurantes, etc. Así el gusto lo recibirán ambos.

Dialoguen. Aunque suene repetitivo y se oiga hasta el cansancio, la comunicación de pareja es muy importante, ayuda a conocer y comprender al otro.
Más vale una colorada que 20 descoloridas. Hay posibilidad de que surja una discusión al tocar estos temas con tu novio, no tengas miedo. Es mejor poner las cosas en claro que seguir guardando todo para después explotar. No es sano quedarse callada y tampoco salvará la relación. La pareja son dos, no uno. Pregúntale qué quiere en una relación y qué es lo que le molesta de ti. Tú has lo mismo.
Si aún poniendo esto en práctica, el conflicto supera al amor, o simplemente él o tú no pueden adaptarse, es mejor que digan adiós y se lleven un buen recuerdo, ya que el tiempo sólo empeorará la situación.






El bolso es un acompañante de ensueño, que siempre nos saca de apuros y esconde uno que otro de nuestros misterios.


